22 de junio de 2022

6 habilidades imprescindibles para tu plan de desarrollo profesional

desarrollo profesional

Más allá de los planes de carrera de las empresas para atraer y retener talento, muchos profesionales están optando por decidir ellos mismos su itinerario de desarrollo profesional y de formación. Si tu también lo estás haciendo o al menos, lo estás valorando, te hemos preparado un post con buenas y probadas recomendaciones par ayudarte a diseñar tu plan.

Ventaja competitiva laboral

Todos sabemos que desarrollar y potenciar nuestras habilidades y conocimientos es una de las mejores inversiones. Y más, si pensamos a nivel de ventaja competitiva en el mercado laboral. En España tan solo el 10,5% de los mayores de 25 años continúa formándose a lo largo de su vida laboral. Una cifra que mejora levemente, pero que aún está muy lejos del 19% de Francia y Países Bajos, o el casi 30% de Finlandia y Suecia.

Entre las principales motivaciones que destacan quienes practican la formación continua o life long learning se encuentran:

  • Destacar y/o ascender en el mercado laboral.
  • Mejorar la capacidad de negociar mejores condiciones laborales.
  • Cambiar de rol profesional, de sector o emprender.
  • Hacer networking y conocer otras realidades profesionales.
  • Mejorar la productividad.
  • Explorar nuevas vías de desarrollo.
  • Cambiar de profesión.

Qué queremos lograr, cómo lo vamos a lograr y porqué lo queremos hacer, son tres preguntas imprescindibles en todo plan de desarrollo profesional. El qué y el porqué salen de cada profesional, pero el cómo suele requerir ayuda externa.

Invertir en conocimientos produce siempre los mejores resultados - Benjamin Franklin - frases de desarrollo profesional

Todos estamos de acuerdo con este acertado consejo de Benjamin Franklin. Y, por tanto, decididos a invertir en aprender y potenciar conocimientos que nos ayuden en nuestra actual área de trabajo (upskilling) o adquirir nuevos conocimientos y habilidades para poder hacer un trabajo diferente (reskilling). Pero ¿por dónde empezar?

Las habilidades profesionales más demandadas

Las formaciones y experiencias de aprendizaje de corta duración han ganado muchísimos enteros en los últimos años. Un curso corto, pero práctico, conectado con la realidad profesional y de calidad, tiene tanto impacto o más que una formación de larga duración. Por eso, tanto empresas como profesionales están apostando por crear itinerarios de desarrollo que incluyan microaprendizajes.

La oferta es amplísima, pero los expertos en selección y desarrollo de talento señalan a dos tipos de habilidades en concreto: las habilidades tecnológicas y las habilidades blandas o soft skills.

Teniendo en cuenta que el 90% de los puestos de trabajo en España requieren habilidades relacionadas con la tecnología, pero sólo un 59% de los profesionales alcanzan las exigencias mínimas. Y que los procesos de selección y promoción interna están dando más importancia que nunca a las soft skills, tanto para puestos técnicos, tecnológicos, administrativos, comerciales, logísticos, científicos, como directivos. Es fácil estar de acuerdo con que estamos ante los dos tipos de habilidades más “rentables”.

Aquí tienes una selección de seis habilidades consideradas imprescindibles.

Habilidades para vender ideas

A la mayoría de profesionales “no-comerciales” les horroriza la idea de vender algo. Sin embargo, todos necesitamos de esta importante habilidad porque nuestros proyectos, ideas, opiniones y propuestas compiten con otras. Incluso está la necesidad de “vendernos” a nosotros mismos para reflejar lo mejor posible nuestra valía.

Sin duda, el profesional que sabe vender de manera consistente, tiene una ventaja competitiva muy grande a la hora de conseguir sus objetivos.

Habilidades de analítica de datos

El Business Intelligence y Analytics es una de las grandes tendencias del momento, al igual que recopilar y hacer cálculos en Excel u otros programas similares lo fue a finales de siglo XX.

Pero aunque sigue siendo útil y necesario, el siglo XXI es la era del Big Data. Toda actividad profesional, sea la que sea, está ligada a programas que generan grandes volúmenes de datos de todo tipo, y sacar información útil de ellos, es el nuevo “oro”.

Saber recopilar, integrar y analizar información de manera rápida y completa para tomar decisiones “basadas en hechos” es una de las habilidades más demandadas y útiles.

Ya sea para saber pedirle a los especialistas en datos cómo queremos que sean los informes que recibamos. O seamos nosotros los que tengamos que preparar los reportings y cuadros de mando, introducirse y desarrollarse en Business Intelligence y Analytics es una gran inversión.

Liderazgo y trabajo en equipo

Imprescindible desde siempre en cualquier lista de habilidades clave. Aunque podamos estar cansados de escuchar y leer repetidamente sobre la necesidad de desarrollar y potenciar estas habilidades, lo cierto es que hoy son más importantes que nunca.

Los proyectos cada vez son más complejos, la diversidad cultural y generacional en las organizaciones y los proyectos es cada vez más variada. Además, otros factores como la normalización y extensión del teletrabajo han provocado cambios importantes en la manera de trabajar. Por lo tanto, tener habilidades especiales para construir relaciones, delegar y empoderar a miembros del equipo, y para favorecer la colaboración con diferentes áreas funcionales en la organización, son imprescindibles para trabajar mejor y obtener mejores resultados.

Tanto si diriges o quieres hacerlo, como si simplemente quieres ayudar a que tu equipo funcione mejor, apuesta por estas dos habilidades para guiar tu desarrollo profesional.

Comunicación

Otra de las estrellas en listas como esta; sin embargo, no solo estamos hablando de poder hacer una presentación convincente y coherente – que también -. Además, los profesionales de hoy deben saber cómo conectar con personas de todos los ámbitos de la vida – diferentes culturas, pensamientos, conocimientos, etc. – y expresar sus ideas con claridad y atractivo. Es decir, saber diseñar, adaptar y lanzar el mensaje para que se entienda lo que queremos decir sin dar lugar a otras interpretaciones.

Habilidades como conseguir la atención, comunicar prioridades y limitaciones, comunicar con claridad en medio de un conflicto, o expresar ideas y opiniones distintas sin suscitar rechazo, son vitales para la efectividad de cualquier profesional.

Y una cosa más. Si los pasas mal al hablar en público, intervenir en reuniones, etc., aprender a comunicar mejor te ayudará a ganar confianza y desprenderte de las desagradables consecuencias del miedo y la inseguridad.

Resolución de conflictos

El conflicto es inherente a las relaciones humanas y por tanto, es un hecho irrefutable que tendremos que lidiar con ellos en nuestro ámbito profesional.

Conflictos por recursos limitados, por reclamaciones y quejas de clientes, por intereses contrapuestos… el profesional que encara un conflicto de frente en lugar de huir de él, hace que se acelerare la toma de decisiones y que el proyecto avance. Pero no se trata simplemente de resolver los problemas a través de fuerza resolutiva. Debemos abordar los problemas de tal manera que logremos que los miembros de nuestro equipo y las partes interesadas se sientan comprometidas a ser parte de la solución, en lugar de seguir enojados o enquistados en una posición como si se tratara de una batalla o un partido. Esto requiere de habilidades de estrategia, negociación y creatividad. Y en buena medida, de todas las anteriores que hemos citado hasta ahora en esta lista.

Planificación y gestión de proyectos / recursos

Todas las tareas y proyectos tienen un límite de recursos. Hay un tiempo límite, un presupuesto límite y, por supuesto, y unas funcionalidades y estándares de calidad mínimas con la que cumplir ¿verdad? Por eso, una de las funciones más cruciales en el desempeño de cualquier trabajo es gestionar los recursos.

Hasta el proyecto o la tarea más sencilla, requieren de un plan que identifique qué se debe hacer, cuándo y con cuánto. Para ello se necesita saber identificar necesidades, asignar y distribuir recursos, planificar la agenda, evaluar riesgos, y mantener una comunicación ágil con el equipo y resto de interesados para avanzar ante los cambios y reveses que se puedan sufrir (y siempre pasan cosas). Y, por supuesto, recopilar información útil para mejorar en el desarrollo de futuros proyectos y tareas (lecciones aprendidas que se llama en Project Management.

Ya sea para mejorar tu rendimiento y el de tus proyectos, o para incluso especializarte en la dirección y gestión de proyectos, empezar con unos buenos fundamentos de gestión de proyectos y recursos, es una gran inversión para tu desarrollo profesional.

Un último consejo para tu plan de desarrollo profesional

¿Te estás preguntando por qué habilidad empezar a trabajar? Un buen primer paso para decidir cuáles y en qué orden, es hacer una evaluación de los conocimientos y habilidades actuales. El análisis deberá indicarte las áreas en la que necesitas mejorar, pero sin olvidar el refuerzo de tus fortalezas. A menudo, dedicamos mucho tiempo a trabajar en nuestras debilidades, cuando en realidad sería mejor que nos concentráramos en mejorar nuestros puntos fuertes.

Una vez hayas identificado de donde partes, analiza qué recursos vas a utilizar para desarrollarte, cuándo lo harás (el tiempo disponible y la agenda son muy importantes) y por qué lo harás. Esto último es fundamental para que tu inversión esté dirigida a un objetivo concreto. Y si necesitas ayuda, pide consejo a profesionales que hayan tenido éxito en el desarrollo de las habilidades que quieres potenciar, y en especialistas en formación y desarrollo profesional que puedan acelerar y asegurar tu viaje.

Y Reflexiona, analiza, decide y ¡ponte en acción!